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Los instrumentos musicales nos permiten deleitarnos con los sonidos más evocadores, románticos, animados o rítmicos. Sin ellos, la música no se podría disfrutar y estaríamos ante un panorama que hoy en día no podemos imaginar.

Si tocas un instrumento sabrás que dominarlo a la perfección no es nada sencillo y requiere de técnica, práctica, disciplina y talento. La música es muy valorada porque solo unos pocos son capaces de sacar lo mejor de ella y crear piezas fascinantes.

Sin embargo, hay algunos más complicados de manejar que otros. ¿Qué tienen para ser tan difíciles de tocar?, ¿cuáles son los más complicados a los que te puedes enfrentar? En este artículo te explicamos por qué algunos instrumentos se nos resisten y cuáles de ellos son los más complejos.

¿Por qué hay instrumentos más difíciles de tocar y dominar?

Hay instrumentos que resultan más complicados de tocar por diferentes motivos, normalmente, tienen que ver con sus características. A veces se trata de su tamaño, su precio o la habilidad que nos pide a la hora de manejar sus atributos. A continuación, repasamos todo lo que aporta dificultad a la hora de tocar un nuevo instrumento y dominarlo bien para que comprendas por qué algunos resultan más fáciles que otros para la mayoría de las personas.

La coordinación

Hay algunos instrumentos musicales que requieren de una habilidad extra por encima de tener un buen oído, talento o capacidad para mantener un ritmo. Son los que necesitan de cierta coordinación corporal por parte de los músicos que los tocan, algo que no todos sos capaces de desarrollar.

Diferentes accesorios

Una flauta es muy fácil de tocar y por eso es común en los colegios o escuelas de música para niños. Se adquiere en cualquier tienda y no nos pide más atributos que las propias manos para iniciarnos. En cambio, las cosas se complican cuando los instrumentos solicitan el uso de accesorios extra y un montaje específico cada vez que se quiere iniciar la práctica. Son más exigentes incluso antes de ponerse manos a la obra.

Necesidades físicas

Otros se convierten en un reto cuando requieren de ciertos atributos físicos para poder sacar buenos sonidos de ellos. Es el caso de los que piden una elevada capacidad pulmonar, una respiración correcta o una fuerza especial para sostenerlos por su tamaño, forma o peso.

Tamaño o peso

Precisamente el peso y tamaño son dos aspectos que hacen de los instrumentos algo más complejo para los principiantes. No quiere decir que una batería requiera de por sí más talento para tocar que la mencionada flauta, ni mucho menos, ya que son sistemas diferentes que a uno se le pueden dar mejor o peor. El caso es que una batería es difícil de mover para practicar en cualquier lugar y momento, también necesita espacio en casa para guardarla o un sitio disponible para mantenerla almacenada. Esto hace que los aprendices tengan menos oportunidades de practicar y mejorar su técnica.

Disponibilidad

Por último, hay instrumentos que son muy exclusivos o algo extraños y que no se encuentran con tanta facilidad. Esto hace que conseguirlos para practicar sea difícil y caro, que escaseen los maestros y que cada pieza que falle se convertirá en un problema cuando se tenga que sustituir. Todo ello va a ralentizar el proceso en el cual el aprendiz domina el instrumento.

Los 7 instrumentos más difíciles de tocar

Ahora ya te puedes hacer una idea de los principales motivos por los que tocar algunos instrumentos es más complicado que otros. Es algo que debes tomar en cuenta antes de hacer una elección y ponerte manos a la obra con el aprendizaje, ya que puede ser todo un reto. Aquí te mostramos los 7 instrumentos más difíciles de tocar para que tomes nota de ellos.

1. Acordeón

El acordeón suena de maravilla, pero hay más personas con una guitarra debajo del brazo que cargando con este instrumento, ¿por qué será? Es una cuestión de habilidad, ya que el acordeón requiere de una gran destreza para coordinarse y realizar una suerte de multitarea que lleve el sonido a buen puerto. El teclado, el aire con el que se infla, la sincronización de los brazos, ¡es toda una aventura tocarla!

2. Oboe

El oboe es una delicia para los sentidos y se asocia enseguida con los sonidos más sofisticados. Se trata de un instrumento de viento madera que se expresa en el rango del soprano y que tiene una suavidad especial. Con él nos enfrentamos a varios retos. En primer lugar, es bastante grande y difícil de manejar, además, hay que tener un gran pulmón para llenarlo como necesita y la coordinación suficiente para tocar con las manos a la vez.

3. Piano

El piano es un instrumento relativamente común, pero, aun así, está entre los más complicados de dominar. De hecho, en los conservatorios de música esta disciplina suele suponer una de las trayectorias más exigentes y largas hasta convertirse en un profesional. Requiere que se realicen más tareas a la vez, más de las que exige un acordeón, y a su vez se debe dominar el pedal sin perder de vista las manos.

4. Violín

Delicado y maravilloso violín, que nos deleita habitualmente en las grandes orquestas y en algunos talentosos grupos de folk. Para conseguir dar con las notas exactas en este instrumento hay que apartarse del mundo y concentrarse al máximo, pues no es nada sencillo combinar el movimiento de los dedos con el arco y dar con el sonido ideal.

5. Batería

La batería es uno de los instrumentos más comunes en bandas de rock, pop o jazz, es decir, que la encontramos en muchísimos estilos musicales. Sin embargo, dominarla bien es toda una proeza. Es como aprender el punto de varios instrumentos de una sola vez, pues cada plato o bombo tiene su propio sonido, y hay que saber cuál tocar y cómo hacerlo. A esto se suma la coordinación con el pie, las manos y el tamaño del propio instrumento, nada accesible ni fácil de mover.

6. Arpa

El arpa se asocia rápidamente con lo clásico, con uno de los instrumentos más tradicionales y bellos que nos ofrece el panorama musical a lo largo de su historia. Para hacerse con ella hay que tener un impecable sentido del ritmo, ser capaz de mover los dedos con suavidad dando con la nota correcta y, en algunas ocasiones, también manejar el pedal que se incorpora en el instrumento.

7. Contrabajo

Otro de los instrumentos más emblemáticos y, además, más complejos para aprender a dominarlo debidamente. Las complicaciones se suman entre la cualidad para tocar sus cuerdas sin la presencia de trastes y el tamaño que ostenta, complicado de gestionar para muchas personas simplemente por sus atributos físicos naturales.