Si hay un país donde los contrastes son impactantes y que ha sabido conquistar el corazón de muchos, es la India. Uno de los lugares más poblado del planeta, donde se encuentran algunas de las poblaciones más pobres o algunos símbolos de la riqueza.
Tierra de marajás, mezcla de religiones, culturas y costumbres que la hacen fascinante para la mayoría. En La India se encuentra el Taj Mahal, una de las maravillas del mundo, y Bollywood, una de las industrias del cine más importantes.
Aquí verás elefantes recorriendo sus calles, bazares en los que encontrarás cualquier cosa que busques o monos subidos a los tendidos eléctricos. Disfrutarás de emociones únicas al recorrer algunas de las ciudades más importantes de la India.
1. Nueva Delhi
La capital de la India es una ciudad fascinante, ruidosa y caótica, que seguramente te terminará conquistando. El área metropolitana, que incluye a la ciudad y su periferia, tiene aproximadamente 32 millones de habitantes, siendo la más poblada y con mayor densidad demográfica del país.
Esta maravillosa ciudad fue fundada en 1911, cuando la India era parte del imperio británico y conserva dos monumentos que son considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Si has decidido conocer el país, es un destino que debes incluir en tu itinerario.
El clima es monzónico, por lo que los meses de verano suelen ser de mucha lluvia, siendo recomendable evitar viajar entre mayo y agosto. Cuando llegues a la ciudad tienes una gran cantidad de opciones para alojarte, desde hoteles de lujo hasta el barrio de Paharganj, ideal para aquellos que viajan con poco dinero.
No puedes dejar de disfrutar de un viaje en los Tuk Tuk, los pintorescos taxis de color verde y amarillo, recomendado para aquellos con nervios de acero.
La comida es muy económica y no puedes dejar de degustar alguno de sus platos callejeros, aunque toma en cuenta que la higiene no siempre es la mejor. Si quieres un viaje de aventura total, utiliza el metro, que cubre casi toda la ciudad, aunque casi siempre va atestado de gente.
Luego, según los días disponibles, visita algunos de los monumentos de la ciudad, en los que no puede falta el Fuerte Rojo (un antiguo palacio mogol) o la Tumba de Humayun. Y para sentir el corazón de Nueva Delhi, no olvides recorrer Main Bazaar, donde se mezclan puestos de comida callejeros, con tiendas de distinto tipo y la locura de los tuk tuk y rickshaws, creando un verdadero caos.
2. Mumbai (Bombay)
La novena ciudad más poblada del mundo, cuyo nombre viene de una diosa hinduista (Mumbadevi) y que fue derivando en Bombay. Esto debido a la pronunciación de los navegantes portugueses que llegaban a esta ciudad portuaria y que adoptaron los británicos al llegar a La India.
Hoy en día, su nombre oficial es Mumbai y tiene mucho que ofrecer al visitante, que se sorprenderá con la Puerta de la India o las vistas desde la Tumba de Hají Alí. Es considerada la ciudad más rica de La India y la mejor época para conocerla es entre octubre y abril, cuando el clima es seco y más fresco.
El tiempo se hace corto para disfrutar de todo lo que ofrece la ciudad, comenzando con la Puerta de La India, arco de 26 metros de altura, construido en 1911, como homenaje a la visita del rey Jorge V a la ciudad. Pero hay muchos otros lugares curiosos que esconde Mumbai, como la Estación Victoria, edificio del más puro estilo victoriano, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El lavadero municipal de ropa Mahalaxmi Dhobi Ghat, con más de 140 años trabajando y puedes verlo desde el puente cercano a la estación de tren Mahalaxmi.
Si eres fanático de las producciones de Bollywood, hay algunos tours que te llevan por las casas de las estrellas y a conocer un poco de esta industria cinematográfica. En las colinas de Malabar Hill, podrás ver los jardines colgantes de Pherozeshah Mehta, que datan de 1880.
Por último, es imprescindible una visita a la isla Elefanta, para lo que debes tomar un ferry en el barrio de Colaba, que tarda aproximadamente 1 hora en llegar. Allí, tienes que recorrer sus famosas cuevas Gharapuri, con largos laberintos esculpidos en piedra.
3. Kochi
Situada en el estado sureño de Kerala, es considerada uno de los principales puertos marítimos del país, frente al mar Arábigo o de Omán. Es una ciudad tranquila y con detalles pintorescos, que la hacen encantadora al visitante.
Para llegar a Kochi, puedes hacerlo por avión desde alguna de las grandes ciudades o también por tren o autobús. Como cualquier otro destino del país, requieres contar con un Visado-India, que puedes gestionar con relativa facilidad, tal como puedes apreciar.
Los alojamientos suelen ser relativamente económicos, existiendo opciones muy tranquilas, que invitan al relax, luego de recorrer los grandes centros poblados de India. Uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, es el Palacio Holandés, que data de 1557 y fue construido por los portugueses que comerciaban en el puerto.
Kochi era uno de los principales lugares para el comercio de especias, por lo que era conocida por muchos comerciantes del mundo. Por ejemplo, podrás encontrar una sinagoga judía (Paradesi), que data del siglo XVI, que sufrió graves daños en 1662 y luego fue reconstruida por los holandeses.
No dejes de recorrer las calles del barrio judío, llenas de diversas tiendas de souvenirs, donde podrás observar sin ser agobiado por los vendedores.
Una de las referencias de Kochi, son las redes de pesca chinas, que fueron traídas por los chinos en el siglo VIII. Se pueden apreciar muy bien desde el Fuerte de Kochi, y cuando las ponen en funcionamiento, bajan por 15 minutos para pescar todos los peces cercanos a la orilla.
Además, no dejes de vivir la experiencia de ver un show de Kathakali en el teatro que se encuentra en el Fuerte Kochi o disfrutar un día de playa. Y un imprescindible es hacer un recorrido por los backwaters (canales navegables), embarcando en la ciudad de Alleppey, al sur de Kochi.
2. Agra
Hablar de la India, nos remonta necesariamente al Taj Mahal y esto nos lleva a la mágica ciudad de Agra. Ubicada en el centro norte del país, fue fundada entre 1501 y 1504, siendo la capital del imperio mogol por unos 100 años.
Se encuentra a unos 200 kilómetros de Nueva Delhi y se puede llegar tanto por avión, tren, autobús o coche. Toma en cuenta que los trenes en India pueden parar en medio del camino por varias horas, por lo que el viaje puede tomar bastante tiempo.
La visita más importante de la ciudad es indudablemente el Taj Mahal, el maravilloso monumento construido por Sha Jahan para conmemorar la muerte de su cuarta esposa, Mumtaz Mahal. Es un sitio muy turístico, donde deberás hacer fila para acceder y el recorrido por el complejo lleva entre 2 a 3 horas.
Si quieres disfrutar de la vida de los naturales de Agra, no dejes de visitar el Kinari Bazaar, donde podrás comprar desde especias hasta joyas en sus puestos callejeros.
Pero Agra es mucho más que el Taj Mahal y debes aprovechar para disfrutarla plenamente, y conocer el impresionante Fuerte de Agra o Fuerte Rojo. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se construyó de 1565 a 1573 y la fortaleza de mayor tamaño en La India.
Una visita obligada para aquellos que quieren conocer los contrastes de la India, es el orfanato de la madre Teresa de Calcuta, en la calle Ajmer. Aquí podrás compartir con las personas que trabajan ayudando a los pequeños, y si lo deseas, hacer algún donativo.
1. Jaipur
En el oeste de La India, se encuentra esta increíble ciudad que es la capital del estado de Rajastán y que es conocida como la ciudad rosa. Sus edificaciones fueron construidas con estuco rosado, que quería simular arenisca y es el color que predomina en toda la ciudad.
Era el lugar favorito de los grandes marajás, quienes construyeron palacios fabulosos que te remontan a las Mil y una noches. Empieza tu recorrido por el Hawa Mahal, conocido como Palacio de los Vientos, donde vivía el harén del marajá Sawai Pratap Singh.
Un imperdible al visitar Jaipur, es el cine Raj Mandir, uno de los más pintorescos y famosos del país, para disfrutar de una auténtica producción de Bollywood.
No dejes de ver el Palacio Viejo de Jaipur, que se encuentra en medio del lago Man Sagar, siendo ideal el atardecer, aunque cuando sube el nivel del agua solamente se observa el último piso. Un pequeño recorrido de 11 km te llevará al Fuerte de Jaipur, un complejo palaciego en el que se mezclan el hindú y el musulmán, donde puedes llegar a lomos de un elefante.
La esencia de Jaipur se vive en sus calles, donde se ubican las tiendas en bazares arreglados según lo que venden. Para disfrutar de verdaderas especias de La India, visita Chandpole Bazaar y si quieres un colorido sari, Bapu bazaar es el sitio ideal.
